
En un país de creyentes y crédulos en la moderación de Evo, en la solidaridad inmaculada de Costas y sus cívicos, en la legalidad del "Estatuto Autonómico" de Santa Cruz y en la capacidad de la selección de fútbol, los incrédulos, los legalistas y los agnósticos tenemos poco que hacer.
Las siguientes opiniones no se deben a mi educación en un colegio católico, en una universidad católica, ni siquiera a mi pertenencia como socio aportante ($$$) de la Cruz Roja. No, que va. Se deben a criterios estrictamente de sentido común.
La fotografía que ilustra estas palabras merece ser recordada como una auténtica joyita de la falta de ecuanimidad, objetividad, imparcialidad de los actuales miembros de la Conferencia Episcopal que han dejado de lado sus respetados "hábitos" para vestir el disfraz carnavalesco de una comparsa. Esta transmutación ha destruído, de un plumazo, la historia, íntima y comprometida de la Iglesia Católica boliviana como institución "salvavidas" de la política boliviana. ¡Lo unico que les faltaba para el posado era la pelotita de fútbol y una legión de sensuales porristas!.
Pudo más el espíritu corporativista para amparar el error del Cardenal Julio Terrazas en su particular "fiebre democrática" al ir a votar en el Referendum cruceño, que una juiciosa y valiente crítica hacia al jefacho. Como ya dije en el blog de Pucci: "Con la actuación del Cardenal (máximo prelado boliviano en la curia romana) cualquier papel de mediador o árbitro por parte de la Iglesia católica se ha ido al garete. Si la iglesia católica pretendía asumir el papel de arbitro, que asumió siempre en el país como la ultima tabla de salvación cuando los politicos naufragaban, ha sido desactivada y echada a la basura. ¿Como diablos, de aquí en adelante, el Cardenal va a poder decir que quiere mediar?, ¿no sabe que antes que cruceño es representante del Papa en Bolivia?, ¿desde cuando los Cardenales se "ensucian" las manos con el voto contaminado de la politica?, o ha sido mal aconsejado o al Cardenal, producto de su edad, sus celulas grises le están haciendo un "autogol".
Un árbitro o amigable componedor no sólo debe ser imparcial, sino también debe parecerlo. Por ello la Unión Europea o la OEA no se prestaron a mandar a "observadores" al Referendum cruceño porque dicha actuación hubiera validado su legalidad y desactivaría cualquier papel de mediación para hallar una solución amistosa.
En el caso que ustedes no concuerden con mi parecer advierto que voy a proponer como mediadores "imparciales" a Fidel y Chavez, por sus reconocidas habilidades musicales de comparsa carnavalesca....





