Mostrando entradas con la etiqueta Banzer Suarez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Banzer Suarez. Mostrar todas las entradas

sábado, 20 de septiembre de 2008

La Maldita Ironía de la Historia: Las Masacres de El Porvenir y Tolata


El juego irónico de la historia, que envuelve a los pueblos y naciones, muestra generalmente coincidencias dantescas, crudas y descarnadas entre etapas históricas, aparentemente alejadas en el tiempo. La historia, sobre todo en naciones subdesarrolladas, suele ser cíclica. El desarrollo del guión histórico si bien puede corresponder a diferentes actores, mantiene inalterable su planteamiento, nudo y desenlace. Otros actores (generalmente descendientes directos de los anteriores) en sitios distintos, en épocas distintas suelen producir hechos históricos con parecidos razonables que invitan a la perplejidad.

El día 28 de enero de 1974 se produjo en Tolata una matanza de campesinos, por ordenes directas del entonces Dictador Hugo Banzer Suarez provocando la muerte (hasta hoy no existe una cifra exacta) de 80 a 200 campesinos. Este crimen nunca fue juzgado por ningún gobierno, sus responsables nunca pagaron sus responsabilidades con la justicia. Y supongo, por lo tanto, que aquellas familias de los campesinos asesinados nunca obtuvieron una reparación, siquiera de tipo económica, ante el terrorismo de estado practicado. Ya se que han pasado más de 34 años desde entonces, pero a la vista del crimen cometido en El Porvenir (Pando) parece como si fuera ayer. Las víctimas siempre son las mismas. Los muertos siempre son de la misma extracción social: los más pobres, los más marginales, los que tienen menos posibilidades que alguien les haga justicia vivos, y menos aún, muertos. Y si tuvieramos, un mínimo de sentido autocrítico, para cuestionarnos como sociedad, nos daríamos cuenta, de forma trágica, que en mas de 34 años no hemos avanzado en nuestra convivencia como nación.

Es siempre pertinente conocer lo que la prensa internacional manifestó entonces para acercarnos a una verdad más objetiva. Por ello a continuación haré referencia a un artículo aparecido dos años después de la masacre en una revista española. La revista "Triunfo Digital" en su
número correspondiente al mes de abril de 1976, encabezaba la información con el título de "La Matanza del Valle". Entre lo que más me que me impactó en dicho artículo voy a hacer referencia a los siguientes extractos periodisticos:



"Las manifestaciones populares se sucedieron generalmente de forma pacífica y el movimiento campesino se extendió con rapidez...Así el dictador Banzer comenzó a contemplar el problema como un peligro para la estabilidad de su gobierno" (...) "La respuesta del poder central fue terrible. Y, después de un conato de negociaciones, los tanques acudieron a imponer su autoridad. Pocos días más tarde, otro capítulo de la amarga historia del régimen boliviano se cerraba por la fuerza de las armas..." (..) "Ahora después de muchos meses de investigaciones, la Comisión de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Boliviana acaba de publicar un documento, expresivamente titulado "La Masacre del Valle", en el que se denuncian los sangrientos hechos entonces producidos, con profusión de detalles" (...) "La versión que Justicia y Paz ofrece de los acontecimientos de 1974 difiere radicalmente de la forma en que fueron presentados por las autoridades militares bolivianas. Para éstas existió una autentica conspiración, hubo agitadores profesionales y los campesinos llegaron a tomar como rehén al delegado gubernamental que pretendió negociar con ellos una solución pacífica" (...) "El profundo desprecio que las clases populares despiertan al régimen fascista boliviano quedó definido aquellos días en las frases pronunciadas por su Comandante en Jefe del Ejército: Las Fuerzas Armadas no tienen condiciones de dialogar con los campesinos, pues éstos viven en estado de embriaguez permanente" (...) "Cuando el convoy militar llegó a la población de Tolata, dos mil campesino lo enfrentaron, unidos, pero desarmados.Un oficial les gritó que se dispersaran, pero los agricultores confiaban todavía en lo pactado con el interventor militar que acababa de marcharse. En seguida, la tensión fue rota por el fuego de las ametralladoras. Cundió el pánico. Los aldeanos escaparon en todas direcciones...la matanza se había iniciado" (...) " Pese a todos los esfuerzos de los investigadores, cifra exacta de muertos en el valle no ha podido establecerse con seguridad. A los cuarenta y dos caídos en Tolata habría que sumar quince cadáveres contados por la población de Epizana, donde otras veinte personas fueron dadas por desaparecidas" (...) "Quedan tambien los testimonios de campesinos que vieron a las aguas de ríos cercanos arrastrar cuerpos sin vida y las declaraciones de los trabajadores del aeropuerto de Cochabamba, que explicaron cómo habían presenciado la carga de una treintena de cadáveres en aviones militares" (...) Y por si tal matanza pareciere insuficiente en el aire quedaba una autorización del Presidente Banzer para que cada ciudadano pudiera incrementar la lista de muertos a voluntad pronunciada por radio con estas palabras, el 31 de enero de 1974, cuando la rebelión ya había sido sofocada: "A ustedes hermanos campesinos, voy a darles una consigna como líder: el primer agitador que vaya al campo yo les autorizo, me responsabilizo, pueden matarlo. Si no, me lo traen aquí para que se entienda conmigo personalmente. Yo les daré una recompensa".



Creo que sobran las palabras ante tanta infamia realizada por unos infames. Estos hechos históricos obligan a hacer un análisis comparativo con el tiempo actual en que vivimos. Los parecidos con la matanza de El Porvenir son asombrosos. El desprecio y el racismo con el que fueron tratadas, antes y después de la matanza, las víctimas de ambas masacres es el mismo. El proceso de racionalización y autojustificación es casi idéntico. Los verdugos y sus seguidores no han manifestado ningún arrepentimiento. Es más han justificado sus acciones delictivas invocando los mismos argumentos pueriles. Sin embargo, si analizamos la masacre de Pando creo que en sí misma es más grave aún por haber sido realizada en una etapa democrática donde se supone rigen unas condiciones de libertad y seguridad que no se tienen en una dictadura. Y lo más trágico es que las víctimas de El Porvenir son en alguna medida descendientes de los masacrados en Tolata, su vínculo social es claramente idéntico. Por otro lado los verdugos de El Porvenir también, en alguna medida, descienden cuando menos ideologicamente, de la dictadura de Banzer, no hay que olvidar que
Leopoldo Fernández ha sido "hijo político" de Banzer, heredero de sus prácticas corruptas de una derecha cavernaria y antinacional. Tengo el defecto de ser muy realista, por ello me temo que ambos verdugos se parecerán en su impunidad. Fernández, mas temprano que tarde, saldrá de la cárcel y al cabo de un tiempo, cuando la amnesia nuevamente se haya instalado en todos nosotros, es probable que con este "curriculum" pueda aspirar a ganar no solo elecciones prefecturales, sino, incluso, alguna nacional, esto lo digo porque el cinismo (y el masoquismo) es el deporte preferido de los bolivianos.